** ¿A qué sabe la luna?
La tortuga, el elefante, la jirafa, la cebra, el león, el zorro, el mono y el ratón se preguntan a qué sabe la luna. Pero no se conforman con preguntar, y unen sus esfuerzos para alcanzar la luna y probar un pedacito.
¿Cómo lo hicieron? Pues subiéndose uno encima de otro en dificilísimo equilibrio.
¿Y a qué sabía la luna? Esa es una pregunta a la que sólo los animales de ese cuento pueden responder.
Y si tú lees, también puedes saber a qué sabe la luna. Pica en la lª imagen








** Luna, luna, sol, ...
** Adivina cuanto te quiero.
Autor: San McBratney. Ilustradora: Anita Jeram. Música: Lester Barnes. Narrador: Claudio.
El cuento comienza con una liebre pequeñita que le pregunta a su padre si sabe cuánto lo quiere: "Adivina cuánto te quiero". Es esta sencilla invitación la que da paso a un cuento lleno de ternura y con una cuota de humor, que además atraviesa la frontera del libro a la experiencia personal de quienes lo leen. Este libro insta a los niños a expresar sus emociones, a compartir afectos, a conocerse y a quererse (desarrolla su autoestima).
La libre pequeña quiere mostrarle a su papá que ella lo quiere más. El padre siempre logra quererla un poquito más.
Al final, la pequeña liebre ya está cansada y comienza a quedarse dormida. El juego aún no termina pues, sabiéndose derrotada, insiste: "Te quiero hasta la luna". El padre, amoroso, le dice que eso es muy muy lejos y calma así a la pequeña. Ha ganado. Se duerme con el cariño y los besos de papá, quien, en un guiño final, le susurra con una sonrisa "yo te quiero hasta la luna, de ida y vuelta".
**Orejas de mariposa
Autora: Luisa Aguilar. Ilustrador: André Neves.
Orejas de mariposa es un cuento para todos aquellos que aún no hayan aprendido a aceptarse tal y como son.
Tener las orejas grandes, el pelo rebelde, ser alto o bajo, flaco o regordete... puede ser causa de burla entre los niños. Eso es lo que le sucedió a Mara, que tendrá que aprender a hacerse fuerte para ser ella misma.
Su madre le ha dado la clave para salir airosa de cualquier crítica: autoestima, imaginación y espontaneidad. El insulto lo transforma en bellas metáforas.
Sabemo que hay muchas maneras de reaccionar. A veces los niños responden devolviendo la burla, otras pegando, a veces frustrándose.
Lo que Mara nos enseña es que hay que dar la vuelta a las burlas y sacar siempre algo positivo de lo que te dicen y no te gusta.Mara en su última frase dice: -"sólo son orejas grandes, pero no me importa".
Le demuestra a los demás que se acepta como es, tiene seguridad en sí misma.
Su mamá le ha enseñado a responder con ingenio a los que se meten con ella.
Tiene su autoestima aprueba de bombas.
Tenemo que aprender a entender y respetar las diferencias, es decir, aprender a ser tolerantes y a la vez aceptarnos a nosotros mismos.

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